ACNE

El acné es una patología relacionada con los folículos pilosos, concretamente con la glándula sebácea, estructura encargada de producir un material graso que mantiene mantienes las condiciones físico-químicas de la piel, así como agente bactericida que frena la proliferación bacteriana.

En algunas ocasiones, y debido a múltiples factores, cambian las condiciones de eses material graso (o sebo), haciéndose más espeso o aumentando su secrección. Este fenómeno, sumado al engrosamiento de la capa córnea (o de células muertas de la epidermis), produce un taponamiento de dichos folículos pilosos, favoreciendo la proliferación bacteriana (propinebacterium acneiforme), la inflamación e infección focal, que tras su resolución, puede dejar secuelas en forma de cicatrices.
Entre los factores que favorecen la enfermedad acneica podemos mencionar:
- HORMONALES: Los cambios hormonales (sobre todo los de hormonas sexuales), producen aumentos de la secrección de sebo y aumento del grosor de la epidermis. Son más frecuentes durante la pubertad y adolescencia, en mujeres con ovarios poliquísticos.
- HEREDITARIOS Y/O GENÉTICOS: Frecuentemente se detectan casos familiares.
- AMBIENTALES: Los ambientes con más polución, el grado de humedad ambiental, la exposición solar uva, suelen favorecer la aparición o cronificación de esta enfermedad.
- NUTRICIONALES: La ingesta de agua, y el consumo de algunos tipos de alimentos o carencia/exceso de micronutrientes, favorece la aparición de acné.
- PERSONALES Y COSMÉTICOS: El estrés, los habitos de higiene, el uso de determinados cosméticos, hábitos tóxicos, están relacionados con la predisposición a padecer acné.
El acné puede aparecer en cualquier zona del tegumento, siendo más frecuentes las regiones: facial, espalda, tórax, hombros y brazos. Al tener un origen multifactorial que deriva en una alteración dermatológica, el abordaje terapeútico debe ser pautado, en muchos casos, por diferentes especialidades médicas (dermatología, ginecología, endocrinología, medicina estética…). Desde la Medicina Estética, podemos crear unas condiciones idóneas en la piel para disminuir la intensidad de los brotes, así como sus consecuencias, al igual que trataremos las secuelas cicatrizales.
Nos ocuparemos de aspectos tan importantes como la micronutrición y el asesoramiento médico-cosmético, tan importantes en el mantenimiento de la piel acneica.

Diagnóstico
Debemos de evaluar previamente parámetros como: nivel de hidratación, cantidad de sebo, cantidad y profundidad de las cicatrices y la concentración de pigmentos.

TRATAMIENTOS